En virtud de la ideología de la industria cultural, el conformismo sustituye a la autonomía y a la conciencia; jamas el orden que surge de esto es confrontado con lo que pretende ser, o con los interes reales de los hombres.
He aquí que desde que el ser humano abandono su cueva y conoció a individuos con distinto idioma, ideología y distinta forma de ver las cosas; la humanidad sólo ha tenido un sueño: acabar con ellos para no tener que aprender su idioma ni su manera de ver las cosas
El poder lo contamina todo, es tóxico. Es posible mantener la pureza de los principios mientras estás alejado del poder. Pero necesitamos llegar al poder para poner en práctica nuestras convicciones. Y ahí la cosa se derrumba, cuando nuestras convicciones se enturbian con la suciedad del poder
La más alta, la gloria más trascendental de la Revolución Americana fue - que conecta, en un vínculo indisoluble, los principios del gobierno civil con los preceptos del cristianismo.
Era, por supuesto, una mentira lo que leíste sobre mis convicciones religiosas, una mentira que ha sido sistemáticamente repetida. No creo en un dios personal y nunca lo he negado, por el contrario, lo he expresado claramente. Si algo hay en mi que puede ser llamado religioso es entonces la admiración sin límites a la estructura del mundo hasta donde la ciencia ha podido revelarnos por el momento.
Las convicciones políticas son como la virginidad: una vez perdidas, no vuelven a recobrarse
Me repugna el derramamiento de sangre, el sufrimiento y la muerte. Amo la vida, toda vida es para mí sagrada. Esta es la causa por la que encuentro en el ideal del anarquismo lo que ninguna forma de gobierno puede dar: amor, belleza y paz entre los hombres
El ideal no es que un niño acumule conocimientos, sino que desarrolle capacidad.
A veces son precisamente los ideales por los cuales mueren las personas los que les imposibilitan vivir y trabajar juntos.
Las formas de nuestra época se obtienen recorriendo el mismo camino por el que avanzaron nuestros antecesores para construir sus extraordinarios templos, catedrales o castillos, para los que no encontraron ningún modelo, pero que respondían a sus necesidades, deseos e ideales y se acercaban a sus aspiraciones.
Aunque no hubiera azar en este mundo, nuestra ignorancia de la causa real de un suceso tendría la misma influencia sobre el entendimiento y engendraría un tipo de creencia u opinión similar.
Estos cuatro elementos son los gérmenes naturales de la religión: la creencia de que los espíritus existen, el desconocimiento de causas secundarias, la veneración a todo aquello que produce miedo y la predicción de lo que sucederá en el futuro a partir de situaciones accidentales.