Ten paciencia, mujer que eres oscura: algún día, la forma destructora que todo lo devora, borrará mi figura. Se bajará a mis libros, ya amarillos, y alzándola en sus dedos, los carrillos ligeramente inflados, con un modo de gran señor a quien lo aburre todo, de un cansado soplido me aventará al olvido.
No se escribe una canción como 'God Save the Queen' porque odies a los ingleses. Se escribe una canción así porque los amas y estás cansado de que los maltraten
Estábamos preparados para ello. Estaba disgustado un poco, diría yo, pero he visto cada foto que fue ELEGIDA y están todas las fotos maravillosas. Se me ocurre pensar en que Avatar es lo mejor en lo que puedes perdonarme.
Creo que Jesús estaría disgustado de que ignoremos la desgracia de aquellos a nuestro alrededor que sufren y de que nos centremos en nuestras propias necesidades egoístas a corto plazo. Creo que estaría descorazonado, en realidad.
Estoy harto de que la gente diga que tenemos 11 discos que suenan igual. ¡Tenemos 12 discos que suenan igual!
No hay noticias de España. ¡Ah, si yo tuviera barco! ¡Ah, si supiese volar! Pero apenas tengo un canto, ¿y de qué vale? El poeta, inmóvil dentro del verso, cansado de vana encuesta, harto de contemplación, quisiera hacer del poema no una flor: una bomba y romper con esa bomba el muro que envuelve a España.
Lo que más me molestó no es que me hayas mentido sino que, de aquí en adelante, no podré creer en tí.
Las chicas sin belleza son desgraciadas porque pierden cualquier posibilidad de que las amen. A decir verdad, nadie se burla de ellas ni las trata con crueldad; pero parecen transparentes y nadie las mira al pasar. Todo el mundo se siente molesto en su presencia y prefiere ignorarlas.
El talento es el medio más seguro de falsearlo todo, de deformar las cosas y de equivocarse acerca de uno mismo. Sólo poseen una existencia verdadera aquellos a quienes la naturaleza no ha abrumado con ningún don. Sería por ello difícil de imaginar un universo más falso que el universo literario, o un hombre más desprovisto de realidad que el hombre de letras.
Me vi abrumado de felicitaciones, bendiciones y abrazos. Yo lo recibí todo con manos temblorosas, labios fríos, cerebro vacilante y un corazón que se me había vuelto de piedra. Todo desfilaba ante mí como un sueño. Observaba aquel desfile sin pensar siquiera en quién iba a ser la víctima.
Si todo el año fuera fiesta, el deporte sería tan tedioso como el trabajo.
Les diré cómo sobreviví. Les diré que en las malas mañanas, se siente imposible encontrar placer en algo porque tengo miedo de que pueda serme arrebatado. Ahí es cuando hago una lista en mi cabeza de cada acto de bondad que he visto a alguien hacer. Es como un juego. Repetitivo. Incluso un poco tedioso después de más de veinte años. Pero hay juegos mucho peores que jugar.