A menudo he admirado la forma mística de Pitágoras, y el secreto mágico de los números.
El Balón de Oro se lo hubiera dado a Raúl.Es un delantero completo. No sólo hace goles importantes sino que uno se queda admirado con algunos de ellos. Además, también sabe jugar en el centro del campo siendo ahí también desequilibrante.