¿Quiere que le diga una cosa? Todo ese amor de que tanto se oye hablar en estos días es sucio. Eso es lo que es: sucio. Uno mira a la gente que lo vocea y tiene la sensación de suciedad moral y espiritual, no natural, indecente.
Va cayendo suciedad a la cámara subjetiva de la cámara del piloto finlandés Kimi Räikkönen