Lo que se hace un día, es semilla de felicidad para el día siguiente.
Cuando el sol se pone en una serena tarde, es representativo de que un nuevo día lleno de virtud por haberlo vivido está por finalizar, pero lo más grandioso está por suceder, que otro nuevo día con nuevos retos y metas estará por comenzar, y el te recibirá para que continúes esparciendo la buena semilla que luego te compensará con todo un huerto de satisfacciones realizadas.
Pensar y querer sin hacer, cuando se puede, es como una llama encerrada en un vaso, que se extingue, o como simiente echada en arena, que no brota, más que se pierde, junto con su prolífico.
Hay mujeres audaces y generosas que suben al tranvía dejando una pierna al acaso, como simiente de alegres piernas en el vivero de las paradas.
El principio de la realidad se materializa en un sistema de instituciones. Y el individuo, creciendo dentro de tal sistema, aprende los requerimientos del principio de la realidad, como los de la ley y el orden, y los transmite a la siguiente generación.
Una historia no tiene principio ni fin: uno elige arbitrariamente ese momento desde el que mirar hacia atrás o desde el que mirar hacia adelante.
No temas el misterio, hazte su hijo predilecto: sabe que el mayor misterio, la raíz misma del enigma, es el motor inmóvil del universo, y a El sólo puede llegarse por la Sabiduría. La acción y la inacción; la bondad y la maldad; todos los distintos reinos de la naturaleza visible e invisible, no son más que campos de práctica, caminos largos o cortos que llevan inexorablemente a la sabiduría
El budismo llama mácula del espíritu, a la cólera; el maniqueísmo, raíz del árbol de muerte. Lo sé. ¿Y de qué me sirve?
El VIH es un retrovirus ordinario. No hay nada sobre este virus que sea único. Todo lo que se va descubriendo sobre el VIH tiene su análogo en otros retrovirus de los que se afirma que no producen SIDA. El VIH sólo contiene una muy pequeña cantidad de información genética. No hay forma de que de que pueda hacer todas esas cosas elaboradas que se dicen que hace.
Los sidaicos, al respirar el virus por todos los poros, son un peligro para el equilibrio de la nación. El sidaico - si quieres, utilizo este nombre, es un neologismo, no es muy bonito pero no conozco otro- es contagioso por su transpiración, su saliva y su contacto. Es una especie de leproso...