A lo largo de mis 28 años han vivido muchas historias. Soy un hombre intenso y luchador en el amor, pero también un libertino en lo que a él se refiere...
Querría flagelar con todas mis fuerzas a los que se ríen de la castidad como de una tontería, a los que se burlan de la virtud como de una debilidad y creen que un libertino tiene más carácter que un monje.
Si eres honesto y cometes un error honesto en los negocios, la mayoría de las personas entenderán y te ofrecerán una segunda oportunidad. Además de esto aprenderás de estos errores y crecerás para ser una mejor persona de negocios. Pero si eres un sinvergüenza y cometes un error, podrías ir a la cárcel o tus socios podrían lastimarte de muy eficientes maneras de hacerlo.
Cuando A molesta o hiere a B con el pretexto de salvar o mejorar X, A es un sinvergüenza
En un rincón una pareja se entretenía en las preliminares de un juego sexual. Shevek miró para otro lado, con repugnancia. ¿Hasta en el sexo eran egoístas? Acariciarse y copular en presencia de gente sin pareja era tan grosero como comer en presencia de un hambriento.
Vuestro espíritu es arrastrado continuamente fuera de sus casillas y, sorprendido en la trampa de las tinieblas, construido con arte grosero por el egoísmo y el amor propio.
¡Todo el mar no bastó para dejar sin huella el breve trigo que dejó tu beso!
Una tumba basta para aquél a quien no bastó el mundo.
Hay a nuestro alrededor emociones muy bellas y en el arte, donde están las más intensas, no acepto la mediocridad. Hay arte, no arte decorativo. El arte es algo riguroso, el arte decorativo no lo es, es superficial, alborotador
El mejor arqueólogo es, a pesar de todo, un vándalo que destruye su documento consultándolo
Señor presidente de México, si usted quiere que lo respeten, respete. ¿Escuchó? Luego no vayan a decir que soy yo el que atropello, que Chávez es el peleón del barrio
Me subo a la moto y atravieso las calles en donde gente más extraña que tú y que yo se prepara para pasar un sábado divertido, un sábado a la altura de sus expectativas, es decir un sábado triste y que no llegará jamás a encarnarse en lo que fue soñado, planeado con minuciosidad, un sábado como cualquier otro, es decir un sábado peleón y agradecido, bajito de estatura y amable, vicioso y triste.
Y ahora Harry, adentrémonos en la noche y prosigamos esta peligrosa e indeseable aventura.
La formación científica -atomizada de acuerdo con técnicas distintas y separadas- ha degenerado en entrenamiento científico. No hay que sorprenderse de que ello desanime a las mentes críticas.
Estoy convencido, de que si los esfuerzos por divorciar la política de la religión no se hubiesen hecho como se hicieron, la política no habría degenerado como con frecuencia ocurre... He conocido a muchos hombres religiosos que eran políticos disfrazados. Yo mismo, que tengo la apariencia de político, soy, de corazón, un hombre religioso.
Todas vuestras teologías occidentales, todo el conjunto de los mitos, está basado en el concepto de un Dios como delincuente senil.
Los medios de seguridad mecánicos son medidas constructivas que un delincuente sólo puede superar mediante la fuerza y dejando rastros de violencia.
Señor presidente de México, si usted quiere que lo respeten, respete. ¿Escuchó? Luego no vayan a decir que soy yo el que atropello, que Chávez es el peleón del barrio
Me subo a la moto y atravieso las calles en donde gente más extraña que tú y que yo se prepara para pasar un sábado divertido, un sábado a la altura de sus expectativas, es decir un sábado triste y que no llegará jamás a encarnarse en lo que fue soñado, planeado con minuciosidad, un sábado como cualquier otro, es decir un sábado peleón y agradecido, bajito de estatura y amable, vicioso y triste.
Me subo a la moto y atravieso las calles en donde gente más extraña que tú y que yo se prepara para pasar un sábado divertido, un sábado a la altura de sus expectativas, es decir un sábado triste y que no llegará jamás a encarnarse en lo que fue soñado, planeado con minuciosidad, un sábado como cualquier otro, es decir un sábado peleón y agradecido, bajito de estatura y amable, vicioso y triste.
Señor presidente de México, si usted quiere que lo respeten, respete. ¿Escuchó? Luego no vayan a decir que soy yo el que atropello, que Chávez es el peleón del barrio