Comparo mi vida con la tirada de un dado y sale cero... y yo solo espero ser mas certero
La condesa, dando alaridos, se abalanzó sobre él con la furia de una hiena y le mordió en el pecho. El conde dio un empujón a la rabiosa mujer y la tiró al suelo, donde entregó su espíritu en medio de las convulsiones más espantosas. El conde enloqueció.
La oportunidad se presenta tarde y se marcha pronto
Nuestro sitio predilecto era una pequeña isla en la cual podíamos entrar, bien pasando por el molino, construido transversalmente sobre el arroyo, o resbalándonos a lo largo de una estrecha cornisa construida en forma de acera en el exterior de la casa; allí estaban las palas y adonde el molinero iba a regularizar la marcha del agua.
Comparo mi vida con la tirada de un dado y sale cero... y yo solo espero ser mas certero
Comparo mi vida con la tirada de un dado y sale cero... y yo solo espero ser mas certero