Double Fantasy no es el típico álbum que narre el romance entre un chico y una chica. Nos presentamos como una pareja y, en este caso, trabajar con tu mejor amigo es una gran alegría.
El matrimonio debe ser abierto a cualquier pareja de adultos que quieran entrar en ese contrato, sin fijarse en su orientación sexual. Es un asunto de igualdad de derechos civiles.
Almita mía, vagabunda y juguetona, huesped y compañera del cuerpo, ¿adónde irás ahora pálida, fría, desnudita, privada de tus acostumbrados solaces?
Ahora si me preguntasen qué prefiero, mi respuesta no tardaría en salir de mí: me gusta más mi nombre de pueblo. Cuando un pibe me nombra Evita me siento madre de todos los pibes y de todos los débiles y humildes de mi tierra. Cuando un obrero me llama Evita me siento con gusto compañera de todos los hombres