Esa vocecita, esa figurita, esa pedigüeñería, esa bellaquería, esas chambonadas, esas metidas de pata... ¡Y ese tonito marica de cura que nos encomienda a Dios!
Asumo la responsabilidad que se me encomienda con la convicción de que, como he afirmado muchas veces, el Comandante en Jefe de la Revolución Cubana es uno solo
No es solo un fracaso de las Naciones Unidas, sino también de la comunidad internacional, y todos compartimos la responsabilidad —se lamentó el secretario general de la ONU, Boutros Boutros-Ghali, refiriéndose a la matanza de Ruanda—. Se ha cometido un genocidio. Más de doscientas mil personas han sido asesinadas y la comunidad internacional aún sigue discutiendo qué hacer.
He cometido el peor pecado que un hombre puede cometer. no he sido feliz.
La iglesia no es rica ni quiere serlo; no busca privilegios; sólo aspira a disponer de los recursos suficientes para desarrollar la misión que el Señor le ha encomendado.
Tenemos algo en común, y ese algo en común es nuestra misión en la vida. Seguramente una misión del bien, una misión de la cultura de la vida, y no una misión de la guerra
Sabed, sin duda, que no es el número de combatientes ni la fuerza física los que deciden las victorias en la guerra, sino que el bando que con el favor de los dioses avanza con más fortaleza de espíritu contra los enemigos, a éste, en la mayoría de los casos, los adversarios no lo resisten.
Por lo cual, sucedía que, cuando la reina quería cabalgar, montaba con más gusto el palafrén cuidado por éste que por ningún otro; cuando eso ocurría, éste lo reputaba grandísimo favor y no se apartaba del estribo, teniéndose por feliz si podía tocarle las ropas.
Me siento increíblemente honrada al habérseme pedido que escribiera una canción y la cantase en los Juegos Olímpicos. La canción está escrita desde el punto de vista del océano que rodea toda la tierra y observa a los humanos para ver cómo les está yendo después de millones de años de evolución. No ve fronteras, diferentes razas o religiones que siempre han estado en el centro de estos juegos
He hablado con el gran Bill Russell y me ha pedido que enterrara el hacha de guerra con Kobe.
El asesor en relaciones públicas no es un publicista sino alguien que recomienda recurrir a la publicidad cuando es preciso. A menudo recibe la llamada de una agencia de publicidad para complementar el trabajo que ésta realiza para un cliente. Su trabajo y el de la agencia de publicidad no entran en conflicto ni se solapan.
Yo no estoy ni con las tesis estatistas, ni con las liberales No creo que el mercado lo solucione todo, pero tampoco creo que el Estado tenga que ser una agencia de empleos. Me esforzaré por generar nuevos puestos de trabajo y permitir que las pequeñas y medianas empresas tengan una legislación acorde con los tiempos.
Me hundiría hasta el fondo de mi sangre. Para llevar la carga con los hombres y levantar la Vida nuevamente.
Los puertos y las estaciones son mi pasión. Cada estación es distinta, cada uno lleva en sí mismo una lejanía diferente. Cada puerto, cada barco lleva una carga diversa. Son el mundo en nuestras ciudades.
En un servicio honrado la ración es corta, la paga pequeña y el trabajo mucho; en éste en cambio hay abundancia y hartazgo, placer y comodidad, libertad y poder
Me consumo y me consumiré de por vida al servicio pleno del pueblo venezolano. Lo haré gustosamente. Me consumiré todo lo que me quede de vida, así lo juro y lo prometo delante de mis hijos y mis nietos.
El cuidado y la diligencia traen suerte.
La diligencia en escuchar es el más breve camino hacia la ciencia.
La delegación efectiva representa tal vez el mejor indicador de la administración efectiva, simplemente porque es fundamental para el crecimiento personal y organizacional.
Cuando una necesidad posee un carácter suficientemente universal y suficientemente uniforme como para que sea propio llamarle necesidad pública, puede convenir a todos los hombres que forman parte de un conglomerado (comuna, provincia o nación), proveer a la satisfacción de esa necesidad por medio de una acción o una delegación colectiva.
Si uno se sabe de memoria las trescientas piezas del cancionero, pero cuando se le encargan las funciones de gobierno no es capaz de desempeñar (el puesto), o mandado en calidad de enviado al extranjero no se sabe contestar por sí mismo, ¿de qué sirve tanta erudición?
Esto está cada vez peor, estamos al borde del caos, espero que alguien se atreva a decirlo... El caos, no hay otra palabra, yo por si acaso, se lo digo confidencialmente, he mandado a EEUU toda mi fortuna, lo poco que tengo, claro está... Por eso yo ni un peso coloco en el país.
¡Que fuera, sino, del arduo y sereno mandato que impone la vida a los que la comprenden en sus vastos lineamientos, si no hubiera un sereno panorama donde descansar las alas fatigadas del turbulento y recio rodar de las tormentosas adversidades!
Dicen mis amigos que mi corazón es un multifamiliar. Por mi parte, creo que el mandato amaos los unos a los otros no indica limitación numérica de ninguna especie sino que antes bien, abarca a la humanidad entera.