Cualquiera puede simpatizar con las penas de un amigo, simpatizar con sus éxitos requiere una naturaleza delicadísima.
Podemos simpatizar los unos con los Otros, y eso es más que bastante: eso es todo, y difícil, acercar nuestra historia a la de otros podándola del exceso que somos, distraer la atención de lo imposible para atraerla sobre las coincidencias, y no insistir, no insistir demasiado: ser un buen narrador que hace su oficio entre el bufón y el pontificador.
Se ha dicho, que el hombre hace todo lo que hace con el único fin de enamorar mujeres.
Siento que sueno más para el hombre que para la mujer misma. Canto para darle frases y alternativas al hombre que intenta enamorar a su pareja. Creo que cuando las mujeres oyen lo que escribo precisamente no piensan en mí como cantante, sino en lo que les gustaría escuchar de la voz de la persona que aman.