Me preocupa que el ministro tenga esa actitud de energúmeno, donde sólo le importa desacreditar a Sobisch, rodeado de una banda de cuasi mafiosos.
Fue fácil pronosticar el fracaso absoluto de tan sabio gobierno, porque los hombres son estúpidos y prefieren cobijarse en los brazos de la esclavitud a pararse ante los vientos de la libertad y vivir de acuerdo con este difícil camino, y por su naturaleza prefieren robar que trabajar, dormir que vivir, comer que pensar, traicionar que ser fieles, deshonrar en lugar de honrar.
Se tiene el talento para honrarse con él, no para deshonrar a los demás.
El hecho de denigrar a los seres queridos es algo que siempre nos aparta un poco de ellos.
Todo el mundo, sin importar lo fanáticos que sean a la hora de difamar y luchar contra el capitalismo, implícitamente lo homenajean al demandar apasionadamente sus productos
Si algo bueno tiene la nobleza, es esto solamente: el que impone sobre los que son nobles la necesidad de no desmerecer de la virtudes de sus antepasados.
Si algo bueno tiene la nobleza sólo es que impone sobre sus miembros la necesidad de no desmerecer de sus antepasados.
Todos los conceptos de la Iglesia se hallan reconocidos como lo que son, como la más maligna superchería que existe, realizada con la finalidad de desvalorizar la naturaleza, los valores naturales; el sacerdote mismo se halla reconocido como lo que es, como la especie más peligrosa de parásito, como la auténtica araña venenosa de la vida...
(Todo por embarrar el recuerdo de Marisa contra los muslos de otras).
Hemos de insistir en poner punto final al uso cínico de pseudoestudios falsos cuyo propósito es empañar la capacidad del pueblo de discernir la verdad.
La erudición suele deslucir el talento, en vez de realzarlo.
La tolerancia es una actitud ambigua. Tolerar es juzgar y considerarse muy bueno por aceptar al otro. Es necesario avanzar en otra dirección, tomando en cuenta como enriquecedoras las aportaciones del otro que difieren con las nuestras. Más diferentes, más ricas.
Nadie puede juzgar el valor de la vida: unos porque están vivos (y por lo tanto no son imparciales) y otros por... otro motivo.