El mar -y esto hay que confesarlo- no tiene generosidad. No muestra cualidades varoniles: coraje, resistencia, fidelidad. Nunca ha sido conocido por si manejo irresponsable de su poder.
Cuando haces música, o escribes, o creas, es en realidad tu trabajo el tener sexo alucinante, irresponsable y sin condón con cualquier idea sobre la que estás escribiendo en ese momento