El único hombre que es realmente libre es aquel que puede rechazar una invitación a comer sin dar una excusa.
Creo que el ensayo como género no presume de la certeza, al contrario, el lector se hace cargo del asunto. Es una invitación a la convivencia analítica; el lector lee para ver hasta dónde está de acuerdo con lo que está leyendo.
En Occidente siempre ha habido el deseo de hacer del edificio religioso, ya sea una iglesia medieval o renacentista, un eterno objeto de la celebración de Dios. El material elegido, como la piedra, ladrillo o concreto, tiene por objeto preservar eternamente lo que hay dentro.
El boxeo es una celebración de la religión perdida de la masculinidad, tanto más contundente por estar perdida.
Cuando reventamos a coro abrazando codos de pie, empujando hombro con hombro una ronda de gente que exorciza su timidez baila y pisa y pisan sus pies.
A través de La ronda yo conocí a la que hoy es la madre de mis hijos, que es lo mejor que me ha pasado, encontrarme con una gallega de Santa Marta de Ortigueira