La voluntad es el receptáculo del amor y de los bienes, que son del amor, y el entendimiento es el receptáculo de la sabiduría y de las verdades, que son de la sabiduría. cada hombre es su propio amor y su propia sabiduría, ó lo que es lo mismo, su propio bien y su propia verdad. El hombre, es hombre por virtud de esto, y no por otra cosa alguna, porque nada en él aparte de esto es hombre.
Lo que se recibe se recibe al modo del recipiente
¡Cuantas tonterías humanas se encierran en ese recipiente que lleva como rótulo: libertad!
Las cosas que se hacen en la vida y que toman un envase mucho mayor que el cuerpo físico permanecen aunque este último no exista;..
Consumo, sociedad de: Prodigioso envase lleno de nada. Invención de alto valor científico, que permite suprimir las necesidades reales, mediante la oportuna imposición de necesidades artificiales.