La cárcel es el infierno, el carcelero es el diablo, los jueces los que condenan, y ellos son los condenados.
Si eres honesto y cometes un error honesto en los negocios, la mayoría de las personas entenderán y te ofrecerán una segunda oportunidad. Además de esto aprenderás de estos errores y crecerás para ser una mejor persona de negocios. Pero si eres un sinvergüenza y cometes un error, podrías ir a la cárcel o tus socios podrían lastimarte de muy eficientes maneras de hacerlo.
El insulto, el presidio y la amenaza de muerte no pueden impedir que el utopista sueñe...