Esos enjambres de tantos colores de piel pertenecen todos a una misma raza, la de los damnificados por la brutalidad humana y atropellados por el carro atroz de la historia
Cuando el carro se haya roto muchos os dirán por donde no se debía pasar.
Repara tu trineo en el verano, y tu carreta en el invierno.
Y tú, mañana, que me llevas. carreta demasiado lenta, carreta demasiado llena de mi hierba nueva, temblorosa y fresca, que ha de llegar sin darme cuenta seca.