Sinónimos de creyente

Sinónimos de creyente en sentido de Que cree:

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  • La mente intuitiva es un regalo sagrado y la mente racional es un fiel sirviente. Hemos creado una sociedad que rinde honores al sirviente y ha olvidado al regalo

    Albert Einstein

    Mucho más excelente es la virtud del que permanece fiel a la práctica del bien,aunque el país se halle carente de leyes y sufra una deficiente administración.

    Confucio
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  • Lo que da el ser religioso de un país, de un pueblo y de una sociedad no es la suma numérica de creencias o de creyentes, sino el esfuerzo creador de su mente, el rumbo que sigue su cultura.

    Manuel Azaña

    La propensión al imperialismo es una de las fuerzas elementales de la naturaleza humana, lo mismo que la ambición de poder. Unas veces se trata del imperialismo del dólar; otras, de un imperialismo religioso o de un imperialismo artístico. Pero es siempre un signo de la fuerza vital del hombre. Mientras uno vive es imperialista; cuando ha muerto, ya no lo es...

    Benito Mussolini
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  • Verdaderamante, las chicas tienen no poco interés en que uno sea devoto y sencillo a la vieja usanza. Si a esto se allana, piensan ellas, también nos obedecerá de igual modo a nosotras.

    Johann Wolfgang von Goethe

    Yo que soy un apasionado devoto de la España grande, que es el resultado fuerte y vigoroso de la libre adhesión de todos sus pueblos, creo que Cataluña es una nación y que, como tal, sus derechos históricos y nacionales tiene que ser siempre reafirmados

    Miguel Herrero y Rodríguez de Miñón
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  • Si quieres ganar un adepto para tu causa, convéncelo primero de que eres su amigo sincero.

    Abraham Lincoln
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  • Y como una pastora, en piadoso desvelo, con sus ojos de bruma, de una dulce pereza, el alba mira en éxtasis las estrellas del cielo.

    Julio Herrera y Reissig

    Quien es piadoso con los cureles acaba por ser cruel con los piadoso.

    Talmud

    Otros sinónimos de creyente

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  • Dulce es el yugo de Jesús, liviano su peso, por lo tanto, no demos lugar al enemigo para insinuarse en nuestro corazón y robarnos la paz. P. pío

    Pío de Pietrelcina

    Recuerdo que, a la muerte de pío XII, nos decíamos: ¿quién podría alcanzar sus cotas de sublimidad y trascendencia? Entonces vino Juan XXIII, un anciano regordete y bajito que al sentarse mostraba los pantalones debajo de las vestiduras sagradas. ¡Y ese hombre rústico nos trajo la renovación de la Iglesia!

    Ricardo Blázquez