Porque en general, cuando sos una porquería de persona te rodeás de personas de porquería. Entonces el círculo se cumple majestuosamente. Y cada uno tiene lo que merece.
Además, llevo dando vueltas bastante tiempo y me he dado cuenta de que quienes han de brillar, brillarán aunque tengan seis capas de porquería encima, mientras que los que no son relucientes, no relucen por mucho que les des con el paño.
El espectáculo tenía un solo defecto; que era una auténtica porquería
En relación a los posibles efectos ecológicos del rodaje de La Playa: No he visto que contamináramos la playa en absoluto. Y he estado allí cada día para atestiguarlo. Esta polémica es meramente política. He visto a todo el mundo del equipo tomar el más meticuloso cuidado. Sacaron toneladas de porquería de la playa y al final la dejaron con mejor aspecto del que tenía
Podría hacerlo durante más de un minuto, mas de una hora; Tote king controla esta mierda tu colaboras pones una base buena, y yo suelto lo demás, voy a improvosar, voy a llevarte al cielo y a dejarte caer con Satanás.
Bueno, ya sabes, realmente me importa una mierda lo que el público en general piense de mí.
Me voy al rancho San Cristóbal a montar a Dos de julio (su caballo), a darle besos a Marta ¿ahhh verdad?...
Aquí estás, ombú gigante a la orilla del camino, indicando al peregrino no siga más adelante en la llanura sin fin. (...) Ese destino te espera, árbol, cuya vista asombra, que al caminante das sombra sin dar al rancho madera, ni al fuego una astilla dar; recorrerás el desierto cual mensajero de vida, y, tu misión concluida, caerás cual cadáver yerto bajo el pino secular.
Una naturaleza distinta la presentan los peligros cuando el delirio desencadenado por el LSD no es de carácter maníaco, sino depresivo. En estos casos, las visiones aterradoras, el miedo mortal o el miedo a estar o volverse loco pueden llevar a peligrosos colapsos psíquicos y al suicidio. Aquí, el viaje de LSD se convierte en horror trip (viaje horroroso).
¡Trabajadores de todas las tendencias! El gobierno pone en nuestras manos las armas para que salvemos a España y al pueblo del horror y de la vergüenza que significaría el triunfo de los sangrientos verdugos de octubre.