Para declarar como virtuoso a un sentimiento, a un acto cualquiera, no basta reconocer en él alguna señal de sacrificio, de austeridad o de bondad; es preciso mirar ante todo si, por ventura, no es opuesto a los deberes de la justicia y de la caridad universal.
La experiencia demuestra que el hombre no puede ser virtuoso sin la religión.
No tiene sentido estar apegado exclusivamente a esta vida, ya que por muy larga que sea, no podemos vivir más de determinada cantidad de años. Por eso no importa cuánta riqueza o recursos acumulemos en esta vida. En ese momento no nos servirán de nada.
Yo que todo lo he perdido ahora tiemblo hasta al dormir. No resbales de mi brazo: ¡duérmete apegado a mí!
A mi parecer, no hay nada más misericordioso en el mundo que la incapacidad del cerebro humano de correlacionar todos sus contenidos. Vivimos en una plácida isla de ignorancia en medio de mares negros e infinitos, pero no fue concebido que debiéramos llegar muy lejos.
Administrad la justicia con ecuanimidad y rectitud y, si es necesario, con rigor y ejemplaridad. Pero cuando la naturaleza de las gentes y las cosas lo permitan, sed también misericordioso y benigno
Lo blando es más fuerte que lo duro; el agua es más fuerte que la roca, el amor es más fuerte que la violencia
El amor es como una ruleta rusa para mí. Nadie me ve tal como soy. Todos se enamoran de mi fama y mi estrellato...Tengo esa coraza de macho, la que proyecto cuando estoy en escena, pero hay un lado mucho más blando por dentro.
El mar me encerraba por todas partes como un abrazo. Bendita sea la vida, la tierra y el cielo, benditos sean mis enemigos, en este instante deseo ser clemente con el peor de ellos y atarle el cordón del zapato.
Roberto clemente fue para los latinoamericanos lo que Jackie Robinson fue para los afroamericanos en el béisbol. Habló por los latinos; fue el primero en hacer valer sus palabras
La primera pregunta que hizo el sacerdote y el levita fue: Si me detengo a ayudar a este hombre, ¿qué va a pasar a mí? Pero... el buen samaritano invirtió la pregunta: Si no me detengo a ayudar a este hombre, ¿qué pasará con él?
Nadie se acordaría del Buen samaritano si sólo hubiera tenido buenas intenciones. También tenía dinero
Las personas con un gran ego necesitan ser el centro de atención, ansían reconocimiento y les preocupa muy poco los demás. Por el contrario, una saludable autoestima nos permite respetar nuestros propios deseos y también los de los demás.
El bolchevismo está llamando a nuestras puertas, no podemos darles el lujo de dejarles entrar... Tenemos que mantener a Estados Unidos seguro y virgen. Debemos tener al trabajador fuera de la literatura roja y de las artimañas rojas, hay que ver que su mente se mantiene saludable
Detesto la locura, la aborrezco desde el fondo de mi alma, aborrezco a todos los genios desequilibrados, o semi genio; detesto todo emocionalismo, toda pose excéntrica. ¡Audacia y osadía, si! La audacia es todo, es lo único indispensable; pero una audacia serena, decorosa, correcta, como envuelta en el suave terciopelo de la ironía. ¡He ahí lo que yo soy y lo que quiero ser!
Se había alzado un viento suave y ahora se oía el mar, sonámbulo e hipnótico, como si unos párpados pesados hubieran caído sobre los ojos de Poseidón y también él durmiera.