Ante la obligación de decir también algo sobre mi carácter y mi temperamento, el más indulgente de mis lectores no será ni el menos sincero ni el más falto de ingenio.
Del hablador he aprendido a callar, del intolerante a ser indulgente y del malévolo a tratar a los demás con amabilidad. Y por curioso que parezca, no siento ninguna gratitud a esos maestros.
Castigar a uno o dos transgresores para que sirva de ejemplo es más benévolo que ser demasiado compasivo.
Aquel que no odia nada de lo que vive y vive benevolente y compasivo, exento de egoísmos y arrogancias, inconmovible ante el bien y el mal, a ése bien lo amo.
Sería muy simpático que existiera Dios, que hubiese creado el mundo y fuese una benevolente providencia; que existieran un orden moral en el universo y una vida futura; pero es un hecho muy sorprendente el que todo esto sea exactamente lo que nosotros nos sentimos obligados a desear que exista.
Administrad la justicia con ecuanimidad y rectitud y, si es necesario, con rigor y ejemplaridad. Pero cuando la naturaleza de las gentes y las cosas lo permitan, sed también misericordioso y benigno
El actual congreso es ilegítimo, el actual Presidente es ilegítimo, se eligieron con los mismos votos, y el país no puede ser complaciente con unas elecciones que se ganaron sobre la base de masacres, desapariciones, torturas, secuestros, desplazamientos, asesinatos selectivos y graves violaciones a los derechos humanos.
Me gusta pensar que cuando me equivoco no soy completamente yo, si no mas bien ese animal no pensante que hay en mi. Asi se puede ser mas permisivo con uno mismo
Me gusta pensar que cuando me equivoco no soy completamente yo, sino más bien ese animal no pensante que hay en mí. Así se puede ser más permisivo con uno mismo
Fenómenos inexplicables acaecerán en la atmósfera y la Tierra en el final de finales. La ciencia se encontrará corta y pequeña. Ante ellos callará en reservas. El hombre más dúctil comprenderá que es allegado el grande instante de la advertencia, pero aguardará en confianzas. Voces de orantes gritarán: Es ya el Cataclismo, llega ya el fuego de los cien fuegos. Orad
Una palabra afable nada hace perder.
El arte de la medicina consiste en entretener al paciente mientras la naturaleza cura la enfermedad.
El maestro aprende de sus alumnos, el auditorio estimula al actor, el paciente cura a su psicoanalista, siempre y cuando no se traten como objetos, sino que estén relacionados entre sí en forma genuina y productiva.
Se espera que el informe dado aquí, a pesar de sus deficiencias, puede servir como un estudio piloto para el desarrollo de un estudio más adecuado y comprensivo de los varios estados de conciencia.
Ser totalmente comprensivo le hace a uno indulgente.
Y a la ciudad está dormida, yo solo cruzo su silencio y tengo miedo que despierte al suave roce de mis pasos lentos...
Podía verse el suave aliento húmedo, el aliento brillante y tranquilo que salía de las narinas trémulas extremadamente vivas y temblorosas de los caballos y yeguas en ciertas madrugadas frías.