Los países son como las estrellas: pueden resplandecer y brillar siglos enteros después de su extinción.
¡Es el camino de mi luna por encima de Dinamarca lo que hace resplandecer así mi cara!
Hablar sin pensar es como disparar sin apuntar.
Por contra, la intensidad visceral plasmada en la televisión posee la capacidad de disparar reacciones instintivas similares a las despertadas por la propia realidad, sin ser moduladas por la lógica, la razón y el pensamiento reflexivo.