Vivimos en un mundo completamente dominado por el consumismo y cada vez nos hacemos más cínicos. Parece que el escepticismo y lo radical es lo que hoy en día le hace a uno inteligente.
La tradicional lucidez de los depresivos, descrita a menudo como un desinterés radical por las preocupaciones, se manifiesta ante todo como una falta de implicación en los asuntos que realmente son poco interesantes. De hecho, es posible imaginar a un depresivo enamorado, pero un depresivo patriota resulta inconcebible.
El concepto de causa es inaplicable al Universo; Por definición, no hay nada fuera de la totalidad que actúe como su causa. El Universo simplemente es ; es un primario irreducible. Objectivism
El país se fundó sobre el principio de que el rol primario del gobierno es proteger de la mayoría a la propiedad, y así sigue.
Y así tenga sabido, que lo importante y raro no es entender de todo, sino ser diestro en algo.
Los antepasados son lo más importante para quien no ha hecho nada.
Jesús hermanos míos es verbo, no sustantivo
Bueno es un sustantivo y no un adjetivo.
Sólo hay dos cosas en el arte: la humanidad o la falta de ella. La simple forma, algún detalle en sí, no crea humanidad. Hoy en día contamos con suficiente arquitectura mala y superficial que es moderna
La verdad que escribir constituye el placer más profundo, que te lean es sólo un placer superficial
Es necesario extirpar, como se extirpan del campo las plantas dañosas, al trotskismo de las filas proletarias de nuestro país. Es necesario extirparlo y aplastarlo como a fieras rabiosas, porque, si no, nos encontraremos en cada momento decisivo con que no se puede comenzar la ofensiva porque hay que atender a los disturbios que ellos promueven en la retaguardia.
Lo relevante en la mentira no es nunca su contenido, sino la intencionalidad del que miente. La mentira no es algo que se oponga a la verdad, sino que se sitúa en su finalidad: en el vector que separa lo que alguien dice de lo que piensa en su acción discursiva referida a los otros. Lo decisivo es, por tanto, el perjuicio que ocasiona en el otro, sin el cual no existe la mentira.