El dulce reposo no sólo da vigor al cuerpo, sino también al espíritu, pero el trabajo abrumador va corroyendo las fuerzas de uno y otro
Me gusta la democracia porque permite apreciar el arrollador avance del que tiene libertad para exprimir a unos cuantos y aumentar su capital.
Mi éxito es amable, discreto, ni presuntuoso ni avasallador
Húmedo le estrechó la mano y, en lugar de la zarpa aplastante que esperaba, sintió el apretón firme de manos de un hombre honorable y contempló la mirada tranquila, honrada y tuerta de Asidor D'Oropel.
(...)La victoria total, completa, aplastante de un bando sobre el otro, cargará al vencedor con la responsabilidad de todos los errores cometidos y proporcionará al vencido la base de la futura propaganda, tanto dentro como fuera de nuestras fronteras.
En todo gran amor hay algo humillante y risible.
Es humillante que una persona que da patadas a un balón gane más que un profesor de colegio
Platón es algo más que un filósofo; es una ideología dominante
La espiritualidad y la ciencia verdadera (en su forma de mente abierta, sincera) son esencialmente una. Es la ciencia dominante y la religión dominante lo que ha causado la grieta aparente porque ellas son esclavas de arrogancia y dogma. Una no es ciencia y otra no es espiritualidad. Son dos polaridades de la misma falsedad.
A medida que los bioquímicos profundizan en sus descubrimientos sobre la imponente complejidad de la vida, resulta evidente que las probabilidades de un origen accidental son tan pequeñas que deben descartarse por completo. La vida no puede haberse producido por casualidad
Si los muralistas tenían una personalidad tan imponente como sería Vasconcelos que había podido reunir a su alrededor intelectuales de primera línea.
Sobre Liam: Es rudo, arrogante, intimidante y vago. Es el hombre más furioso que jamás conocerías. Es como un hombre con un tenedor en un mundo de sopa.
¿No era tu sonrisa el bosque resonante de mi infancia? ¿No eras tú el manantial la piedra desde siglos escogida para reclinar mi cabeza? Pienso tu rostro inmóvil, brasa de donde parten la vía láctea y ese pesar inmenso que me vuelve más loco que una araña encendida agitada sobre el mar.
La R resonante no llegó deliberadamente. Se originó por sí misma porque en ese nivel profundo cantas automáticamente de esa forma. No soy un músico en el sentido real. No sé nada de instrumentos. Pero llevo adelante nuestra música con mi voz y mis letras de buena manera. Es una cuestión de ilustración, timbre y fonética. No queremos - por todos los cielos- crear un estilo.