Todo comportamiento peculiar en la escuela se ve como anormal y tributario de tratamiento médico
El misterio que para nosotros rodeaba al viejo molino, no envolvía a la gigantesca fábrica, situada bastante más abajo, en la llanura, donde el arroyo ha recibido ya a todos sus afluentes.
No hay un cretino que no haya soñado ser un gran hombre, ni un burro que, al contemplarse en el arroyo junto al que pasaba, no se mirara con placer, encontrándose aires de caballo.
¿Qué hogar me acogerá? ¿Entre qué valles tendré mi puerto? ¿Bajo qué arboleda construiré mi morada? ¿Qué hondo río me dará la canción de su murmullo? La tierra está ante mí. Con corazón alegre y sin temer la libertad.
Al río que todo lo arranca lo llaman violento, pero nadie llama violento al lecho que lo oprime.