En un rincón una pareja se entretenía en las preliminares de un juego sexual. Shevek miró para otro lado, con repugnancia. ¿Hasta en el sexo eran egoístas? Acariciarse y copular en presencia de gente sin pareja era tan grosero como comer en presencia de un hambriento.
Contar historias y copular son dos de las principales diversiones del sur. Son baratas y fáciles de procurar
Querría hacer el amor como los hipopótamos. Parece brutal, pero no lo es. Me emociona esa contradicción.
Al hacer el amor en cada encuentro de una manera más franca y libre, me daba cuenta de que consideraba una fuente de felicidad no sólo ese mundo real y los detalles sexuales, extremadamente atractivos, sino también las extensiones más raras del cuerpo de Füsun, las verrugas, los granos, los pelos, las manchas oscuras y terribles.
No podemos arrancar una página del libro de nuestra vida, pero podemos tirar todo el libro al fuego.
Yo quería tirar las ideas sobre el escritorio de ideas, atacarlas por los cuatro costados, ver hasta dónde resistían, hasta dónde eran viables y después hasta dónde eran redituables. Pero ella las ponía en práctica enseguida. Así era ella.
Qué otra cosa es la vida de los mortales, sino una comedia en la que unos actores se disfrazan y ataviados con sus máscaras representan sus respectivos papeles hasta que el director de escena les ordena retirarse de las tablas.
La vida es un juego del que nadie puede en un momento retirarse llevándose sus ganancias.
Como poeta, tiendo hacia la melodía, en el sentido de que el esfuerzo debe reposar en la estabilidad, en un orden satisfactorio de sonidos
Y yo recordando que olvidé tender la ropa, preguntándome qué andarás haciendo ahora.
Podemos manejar la energía, podemos dar afecto y provocar alegría, podemos tender la mano y hacer mas liviana la carga de algunos, podemos hacer personas felices con sólo procurarlo, esta capacidad es nuestra mejor ventaja en este mundo.
Fingimos dormir como impenetrables esferas de cristal. La tierra no consuela sólo despeña su oscura y áspera orfandad. Arriba torres de viento se desmoronan al vacío.
Un hombre solo en una casa sola No tiene deseos de encender el fuego No tiene deseos de dormir o estar despierto Un hombre solo en una casa enferma.
El hacer bien a villanos es echar agua en la mar. La ingratitud es hija de la soberbia.
A una vendedora de nopales que sale hoy en día a sentarse en la banqueta a vender sus productos de manera irregular, a ella le vamos a dar acceso para que pueda empacar sus productos, a que pueda echar a andar una pequeña empresa, a que pueda salir a venderlos a Estados Unidos