Contar historias y copular son dos de las principales diversiones del sur. Son baratas y fáciles de procurar
En un rincón una pareja se entretenía en las preliminares de un juego sexual. Shevek miró para otro lado, con repugnancia. ¿Hasta en el sexo eran egoístas? Acariciarse y copular en presencia de gente sin pareja era tan grosero como comer en presencia de un hambriento.
Ser un canal significa vivir plena y apasionadamente en el mundo, tener relaciones profundas, jugar, trabajar, crear, disfrutar del dinero y de las posesiones materiales, ser tú mismo, y sin embargo no perder ni por un momento tu conexión profunda con el poder del universo que hay dentro de ti.
Incluso con la propia mujer, usar la boca o el otro agujero es mala conducta sexual. El sexo entre hombres o entre mujeres es mala conducta sexual. Y usar la propia mano es mala conducta sexual. tener relaciones sexuales con una prostituta pagada por uno mismo, y no por una tercera persona, no es una conducta inapropiada
Cuando haces música, o escribes, o creas, es en realidad tu trabajo el tener sexo alucinante, irresponsable y sin condón con cualquier idea sobre la que estás escribiendo en ese momento
Y pensar que lo que menos hice en mi vida fue tener sexo
¡Ah, es menester saber las miserias de esta vida puerca, comer el hígado que en la carnicería se pide para el gato, y acostarse temprano para no gastar el petróleo de la lámpara!
Después de todo, pero después de todo, sólo se trata de acostarse juntos, se trata de la carne, de los cuerpos desnudos, lámpara de la muerte en el mundo.
Para alguien que sabe, la ignorancia es tan buena como el conocimiento, ya que ambos forman parte del proceso de saber, aunque la ignorancia de este tipo es distinta de la ignorancia del que no reflexiona. En el modo de ser, consiste en poseer mas conocimientos
Para las mujeres es bueno poseer muchos defectos, pues no nos suelen amar por nuestras virtudes.
Vive cada día como si fuera el único de que dispones para ser feliz, para gozar y para aprovechar el tiempo
Dicen que las alegrías, cuando se comparten, se agrandan. Y que en cambio, con las penas pasa al revés. Se achican. Tal vez lo que sucede, es que al compartir, lo que se dilata es el corazón. Y un corazón dilatado esta mejor capacitado para gozar de las alegrías y mejor defendido para que las penas no nos lastimen por dentro.