La ciencia moderna debe estimular en todos una profunda humildad ante lo inexplorado.
En las reuniones, estímular a los participantes a expresar plenamente sus opiniones.
El hombre creador busca compañeros que sepan aguzar sus hoces. Serán los que cosechen y se regocijen con la labor cumplida.
Este juego pertenece a todos los pueblos y a todas las épocas y nadie puede saber de él qué divinidad lo regaló a la Tierra para matar el tedio, aguzar el espíritu y estimular el alma.