Un memorable discurso de Ortega en una memorable madrugada echó por tierra el proyecto de república federal que patrocinaba la mayoría como fórmula constitucional en 1931. Ortega argüía: la federación puede y debe ser fórmula para unir lo que no está unido, no para articular lo que tiene ya siglos de unión.
A mí lo que más me influye, como escritor, es la noción de montaje, el collage, el intentar articular un texto siguiendo técnicas que se acercan al cortar y pegar de la película.
Escribir es perdurar en la palabra, creo que sólo la ausencia puede nombrar a la ausencia. pronunciar una palabra es fundar ya el olvido.
Tembláis más vosotros al pronunciar la sentencia que yo al recibirla.
El humor de la película dicta un cierto sonido en mi cabeza y eso es lo que intento conectar con el derecho de distancia, mucho antes de que esté escribiendo melodías ni nada de eso. Estoy tratando de encontrar una banda sonora para la película que dice lo que quiero decir musicalmente.
La verdad es un absoluto. La verdad es Dios. Antes, decía yo: Dios es la verdad. Pero ocurre que hay hombres que niegan a Dios. Ocurre que su pasión por la verdad los lleva a negar a Dios y, a su modo, tienen razón. Por eso digo ahora: la verdad es Dios. Nadie, en efecto, puede decir la verdad no existe sin quitar a su decir toda verdad. Por eso prefiero decir: la verdad es Dios.
-¿Qué es el canto de los pájaros, Adán? -Son los pájaros mismos que se hacen aire. cantar es derramarse en gotas de aire, en hilos de aire, temblar.
Cualquier cosa que puedo cantar, la llamo una canción. Cualquier cosa que no puedo cantar, la llamo un poema. Cualquier cosa que no puedo cantar y es demasiado larga para ser un poema, la llamo una novela.