Las zonas bien delimitadas del grabado y la imagen multiplicada, tanto como las del dibujo y la ilustración, constituyen compartimentos a un tiempo cerrados y comunicados, separados no solamente por el condicionamiento de su diverso proceder, sino también por el diferente ritual que provoca su ejercicio.
La mayor parte de los hombres se precipitan como locos en el camino del amor, se hacen novios y cometen otras liviandades semejantes, de modo que lo único que consiguen es estragarlo todo en un instante, sin siquiera tener grabado en su espíritu ni lo que conquistaron ni lo que perdieron.