El objetivo es proporcionar la experiencia de Cuba, porque el ron es el sabor líquido de la isla y los habanos son el aroma. Así somos: suaves, agradables, dulces y hospitalarios, pero cuando llega a la garganta, fuertes y ardientes. Somos hospitalarios si se respeta nuestra cultura; si no, la fuerza del ron le recuerda que es capaz de rebelarse.
La manipulación aparece como una necesidad imperiosa de las élites dominadoras con el objetivo de conseguir a través de ella un tipo inauténtico de organización, con la cual llegue a evitar su contrario, que es la verdadera organización de las masas populares emersas y en emersión.