Soy hermosa. Mi belleza se aparta por completo de lo usual. Estoy hecha para el deleite. Pero ¿Qué saco yo de ello? ¿Dónde está mi recompensa? Tal era el cambio al cabo de diez años; ésa era, verdaderamente, su recompensa: esa tristeza inquietante y mágica que hablaba directamente al corazón y enmudecía; la culminación de su belleza.
Las mujeres necesitamos la belleza para que los hombres nos amen, y la estupidez para que nosotras amemos a los hombres.
Son condiciones esenciales de toda traducción fiel en verso por lo que respecta al proceder mecánico tomar por base de la estructura el corte de la estrofa en que la obra está tallada; ceñirse a la misma cantidad de versos, y encerrar dentro de sus líneas precisas las imágenes con todo su relieve, con claridad las ideas, y con toda su gracia prístina los conceptos.
Dios está aquí. Esta verdad debe llenar nuestras vidas y cada Navidad debe ser para nosotros un nuevo y especial encuentro con Dios, dejando que su luz y su gracia entren hasta el fondo de nuestra alma
La perfección es muy difícil de lograr, y la perfección era lo que yo quería en McDonald. Todo lo demás era secundario para mí
La perfección de Dios se prueba más con la imposibilidad del milagro que con su posibilidad.
En la mujer interesante, la belleza es secundaria, irrelevante y así mismo, indeseable. La belleza interesa en los primeros quince días; y muere enseguida, en un insoportable aburrimiento visual. Seria necesario que alguien fuese, de mujer en mujer, anunciando: - Ser linda no interesa. Se interesante!
La belleza es señal de buenas y dulces costumbres, como la hermosa flor es señal de un fruto bueno y bello
Son condiciones esenciales de toda traducción fiel en verso por lo que respecta al proceder mecánico tomar por base de la estructura el corte de la estrofa en que la obra está tallada; ceñirse a la misma cantidad de versos, y encerrar dentro de sus líneas precisas las imágenes con todo su relieve, con claridad las ideas, y con toda su gracia prístina los conceptos.
Yo, les dije, sí acordaos de mi hermano Ramón yendo a 'bombardear' el Palacio Real, para forzar un cambio en aquella España anquilosada y que se fagocitaba a si misma y sus tradiciones ahora todos somos españoles por la gracia de Dios (Y AL MISMO NIVEL¡!), y lo seguiremos siendo si el proyecto de monarquía nacional para todos(..)unidos los pueblos,(...) logro llevarla a buen puerto.
La felicidad es el paso del hombre de una menor perfección a una mayor.
La perfección de Dios se prueba más con la imposibilidad del milagro que con su posibilidad.