El miedo a qué piensan los demás es la mayor prisión en la que vive la gente. Lo que me pasó a mí con toda la naturalización que viví fue que dejé a un lado ese miedo a qué puede pensar la gente de mí y cuando lo haces te das cuenta de que hasta ese momento has estado viviendo en una cárcel y lo que me aportó fue una comprensión de lo fácil que es para unos pocos controlar a la gran mayoría.
El hombre sueña con escapar, pero no debe correr para ser libre. Si uno huye de sí mismo, su prisión irá con él
Dicen que la carcel te mata, yo creo que te re-contra mata.
Te pasas la vida saliendo de la cárcel y volviendo a empezar.
El insulto, el presidio y la amenaza de muerte no pueden impedir que el utopista sueñe...