Es preciso considerar el pasado con respeto y el presente con desconfianza si se pretende asegurar el porvenir.
De mayor relieve es la figura de Roberto Owen (1771-1858), que fue el primero en considerar al proletariado como clase independiente con intereses comunes.
La historia del comunismo, inspirado originalmente en ideales nobles, ilustra claramente lo que sucede cuando las personas tratan de cambiar la realidad externa, de crear una nueva tierra, sin un cambio previo de su realidad interior, de su estado de conciencia. Hacen planes sin tomar en cuenta la impronta de disfunción que todos los seres humanos llevamos dentro: el ego.
La valoración de las diferencias (mentales, emocionales, psicológicas) es la esencia de la sinergia. Y la clave para valorar esas diferencias consiste en comprender que todas las personas ven el mundo no como es, sino como son ellas mismas.
La Navidad no es un momento ni una estación, sino un estado de la mente. valorar la paz y la generosidad y tener merced es comprender el verdadero significado de Navidad
No se acaba el amor sólo con decir adiós, hay que tener presente que el estar ausente no anula el recuerdo, ni compra el olvido, ni nos borra del mapa
No puede el médico curar bien sin tener presente al enfermo.
La historia del comunismo, inspirado originalmente en ideales nobles, ilustra claramente lo que sucede cuando las personas tratan de cambiar la realidad externa, de crear una nueva tierra, sin un cambio previo de su realidad interior, de su estado de conciencia. Hacen planes sin tomar en cuenta la impronta de disfunción que todos los seres humanos llevamos dentro: el ego.
Es un gran error pensar que cualquier comunidad humana hubiera sido más fácil, si hubiera pasado sin según que producciones culturales. Riqueza y pobreza son sólo conceptos relativos. Al que sólo piensa en cosas materiales, siempre se le habrá de considerar el más pobre
Y, de pronto me invadió una gran satisfacción, al pensar en la gran seguridad que ofrece el mar si la comparamos con las tribulaciones que hay en tierra, y al considerar mi decisión de adoptar esta vida que no me presentaría problemas inquietantes, vida aureolada de una elemental belleza moral por su absoluta rectitud y por la sencillez de sus fines.
El Zen afirma que la persona que alcanza la iluminación se parece a un mudo que ha tenido un sueño maravilloso que no puede contar a nadie.
Quizás lo que haga la voluptuosidad tan terrible sea que nos enseña que tenemos un cuerpo. Antes, sólo nos servía para vivir. Después, sentimos que aquel cuerpo tiene su existencia particular, sus sueños, su voluntad y que, hasta la muerte, tendremos que contar con él, cederle, transigir o luchar. Sentimos (creemos sentir) que nuestra alma sólo es su mejor sueño.
Al fin de la mirada se acomoda la paloma de un templo en la colina. A la izquierda la sierra cambia azules temerosos. Y a veces, se ilumina y lava sus colores y se pone desnuda a recordar senderos y relieves.
Memoria y olvido son como la vida y la muerte. Vivir es recordar y recordar es vivir. Morir es olvidar y olvidar es morir.