Se disfruta más haciendo disfrutar a otros. Debería pensar más en la felicidad que es capaz de causar.
Nosotros tenemos este regalo de amor, pero es como una planta preciosa. No puedes solo aceptarla y abandonarla en la alacena o pensar que va a crecer por si sola. La tienes que seguir regando. Tienes que realmente cuidarla.