La ficha del retiro me cayó después del partido que le ganamos a River. Ahí me di cuenta que se estaba terminando mi carrera.
Cuánto más se aproxima uno al sueño, más se va convirtiendo la leyenda personal en la verdadera razón de vivir.
Aquí sentado, tan endeble y vulnerable, callado mientras dejo que el diablo me hable. Me confunde, su voz me aturde y me abandono, solo si cierro los ojos veo ese trono que merezco y que no tengo. Jamás pondré mi alma en venta, prefiero ser feliz don nadie a ser leyenda muerta
Vivir sin ti es posible, sin mayor dificultad, vivo porque tengo un nombre, un número de cuenta y mi carnet electoral, vivo porque así le llaman a ese combustible absurdo de moverse por ahí, vivo como lo hacen todos, vivo porque algunos creen que es abrir los ojos, vivo aunque me muero a diario porque tú ya no estás
Miente el carnet de identidad: Tu culo es mi localidad.