Quedarse en lo conocido por miedo a lo desconocido, equivale a mantenerse con vida pero no vivir.
Me ha dado lugar a decir que eso es imposible, porque yo vivo mi vida de la forma que creo correcta que es mantenerse pura.
No sirve de nada alimentarse de esperanzas y después desengañarse.
En la vida es más importante perder que ganar. La simiente no germina si no muere. Hay que vivir sin dejarse llevar, mirar hacia adelante y alimentarse de aquellas provisiones vivas que tanto el olvido como el recuerdo elaboran.