Cuando se ponen celosas, ahí estoy yo. Látigo en mano. El látigo en la derecha y las flores en la izquierda y en medio el material erecto, lleno de amor y de esperma, para controlar tibiamente la situación.
Como colombiano quiero extender mi mano derecha a todos mis hermanos ecuatorianos y mi mano izquierda a mis hermanos venezolanos, y que nos abracemos para que juntos formemos la bandera de la paz.