En el fútbol juega la fuerza, la inteligencia y la picardía sana del jugador.
La medicina sana las enfermedades del cuerpo, más la sabiduría libera al alma de padecimientos.
No, no, repito, la castidad no es una virtud, no es más que una convención que tuvo su origen en un refinamiento del libertinaje.
Toda la ciencia no es más que un refinamiento del pensamiento cotidiano.