No existe nada bueno ni malo; es el pensamiento humano el que lo hace aparecer así.
El ser humano no necesariamente tiene que caer en la angustia. No es parte de la naturaleza del espíritu sino de una horrible enajenación. Kierkegaard hablaba de un abismo insuperable entre el hombre y Dios... Yo no tengo angustia, porque yo soy Dios y sé que la angustia no es ni existencialmente ni ónticamente necesaria...
Toda persona inteligente sabe que la vida es hermosa y que su objetivo es que seamos felices comentó mi padre observando a las tres bellezas. Pero luego sólo los tontos son felices. ¿Cómo explicárselo?
Un artista, en comparación con sus prójimos, es una persona no solamente dotada de poder para la ejecución, sino además de una sensibilidad inusitada para las cualidades de las cosas, Esta sensibilidad también dirige sus actividades y trabajos.