Soy la Ira. No tengo padre ni madre y broté de la boca de un león cuando yo apenas tenía media hora de vida. Desde entonces siempre ando por el mundo con esta caja de espadas, hiriéndome a mí mismo cuando no puedo herir a otros.
Como la locura es innata en el hombre, es posible tener algún brote en cualquier momento.
Los azotes que los padres dan a los hijos honran. Y los del verdugo afrentan.
Si queremos comprender los desastres pasados, condición previa indispensable para cualquier intento de impedir que se repitan, lo que debemos hacer es acudir a quienes cometieron esos actos: ¿Por qué hicieron esas cosas? ¿Cuál es el mecanismo que engendra el horror? ¿Cómo puede convertirse un hombre corriente en un verdugo de masas?
A pesar del verdugón en el cuello y de los hombros crispados, pensé se ha dormido, ha fingido que se ahorcaba para intentar engañarme, y entonces me acerqué a él, le puse el pulgar en la frente y estaba fría y con manchas color de vino en la raíz del pelo, y las botas en el extremo de las piernas, margarida, se me figuraron vacías como los zapatos de los mendigos.
La única oferta de renovación que hicimos por Simao es que no hicimos oferta de renovación
Cuando yo estaba mal y sufría, pensaba en ti y me animaba, Mariano, tú eres mi escudo. El espíritu de Valencia sigue vivo. El PSOE está nervioso y por eso nos ataca. Hemos hecho una renovación fantástica en Valencia y por eso estamos muy orgullosos
Me incliné sobre ella y recorrí la piel de su vientre con la yema del dedo. Bea dejó caer los párpados, los ojos y me sonrió, segura y fuerte. Tenía diecisiete años y la vida en los labios
El doctor Barrios se alejó despacito, pensando en lo bella y sensible que era la hija de su colega y en la semejanza que la vida tiene con los rosales; apenas una rosa acaba de perfumar la existencia de algún hombre cuando se deshoja, y luego otro nuevo capullo se abre en un nuevo florecimiento, tan intenso como el de la rosa muerta.
Mas... ¿Lo que fue? ¡Jamás se recupera! ¡Y toda primavera que se esboza es un cadáver más que adquiere vida y es un capullo más que se deshoja!
Si la Torre Eiffel representara la edad del mundo, la capa de pintura en el botón del remache de su cúspide representaría la parte que al hombre le corresponde de tal edad; y cualquiera se daría cuenta que la capa de pintura del remache es la razón por la cual se construyó la Torre
El que no haya un botón de borrar en Internet obliga a adoptar políticas públicas que antes nunca habíamos imaginado
Sí, yo soy descendiente de inmigrantes, hijo de un húngaro y nieto de un griego que luchó por Francia en la Primera Guerra Mundial. Sí, mi familia vino de fuera. Pero en mi familia, señor Le Pen, amamos a Francia porque sabemos lo que le debemos. Francia no es una raza, no es una etnia, no es el derecho de la sangre, es una voluntad de vivir juntos y compartir los mismos valores.
Yo no soy yo, soy el descendiente de todos mis antepasados.