Quería volver a los orígenes, hacer una película con equipo pequeño, íntima. Spider-Man era como dirigir una orquesta sinfónica, y Arrástrame al infierno ha sido como un grupo de jazz. O mejor: esto ha sido como vivir la música y aquello era como explicarles a otros cómo tenían que vivirla.
Oh, Dios, dame la gracia para este día. No es para toda la vida, ni la semana que viene, ni para mañana, sólo para el día de hoy. Dirige mis pensamientos y bendice dirigir mi trabajo... Así que para este día, sólo este día, yo tengo el don de la gracia que viene de tu presencia
Tenemos que acostumbrarnos a administrar la abundancia.
Hasta que quienes ocupan puestos de responsabilidad no acepten cuestionarse con valentía su modo de administrar el poder y de procurar el bienestar de sus pueblos, será difícil imaginar que se pueda progresar verdaderamente hacia la paz
Hay que dejarse guiar por el corazón, no solo por la cabeza... Mi padre me enseñó a tratar a todos por igual y espero que William y Harry sigan mi ejemplo... que traten de entender las inseguridades, emociones, angustias, sueños y esperanzas de los más necesitados
Oscuro es el abismo del tiempo, pero se nos ha dado luz suficiente para guiar nuestros pasos
No sé conducir de otra forma que no sea arriesgada. Cuando tengo que sobrepasar, sobrepaso. Cada piloto tiene un límite. El mío es un poco arriba del de los otros.
Gané carreras, gané títulos, conseguí 'poles', tuve grandes sensaciones en estos nuevo años en Fórmula 1. Pero dar este pequeño paso suplementario, conducir un coche de la 'Scuderia', era lo que me faltaba para alcanzar la perfección
Sin olvidar que nuestras experiencias quedan siempre contrapesadas por un conocimiento científico. Es decir que queremos en todos los momentos, hacer cultura, acercar al hombre del campo o de la ciudad algunos retazos de lo que hace posible la existencia; o en otras palabras llevar a casa de todos un poco la naturaleza.
Nadie puede llevar a la otra vida sus riquezas superfluas; con éstas no es posible evitar la muerte, ni las enfermedades, ni la triste vejez
La cortesía que debe presidir nuestras actuaciones cotidianas se fundamenta principalmente en el respeto y comprensión hacia todos.
Ségolène representa el ímpetu personal, la frescura de ánimo y el optimismo, la determinación de presidir haciéndose acompañar, la vocación de dirigir antes que la de mandar; como hemos hecho en España.
La ley no ha sido establecida por el ingenio de los hombres, ni por el mandamiento de los pueblos, sino que es algo eterno que rige el Universo con la sabiduría del imperar y del prohibir.
Es el porvenir quien debe imperar sobre el pretérito, y de él recibimos la orden para nuestra conducta frente a cuanto fue.
Tal vez aprender a manejar la máquina del atrevimiento, para viajar instantáneamente a los límites de la vida inmediata, para fundar de vez en cuando un breve paraíso sin porvenir ni pasado, sin el doble chantaje de la nostalgia y del miedo.
El erotismo es como el baile: una parte de la pareja siempre se encarga de manejar a la otra.