Hay días en que piensas: Dios mío otra vez un concierto. Es normal. Pero en cuanto subes al escenario y ves cómo la gente responde, lo olvidas. Sólo deseas devolver el sentimiento que ellos irradian.
(Frente al rechazo del presidente egipcio Nasser a entrevistarse con Golda Meir): Supongamos que quisiésemos devolver territorios ocupados; ¿a quién? No podemos mandárselos a Nasser por correo