El ataque envolvente, o desde varios lados, sólo es posible como norma para el bando que mantiene la iniciativa, o sea, la ofensiva, y que el defensor, en el curso de la acción, no está en condiciones, como no lo está en la táctica, de devolver el golpe al enemigo cercándolo a su vez.
La voluntad debe primar sobre los recursos, nos faltan soldados, policías, helicópteros, tecnología. Los recursos son escasos, muy limitados, pero si nos sobra voluntad, no habrá pobreza presupuestal que nos detenga para devolver la seguridad de los