El recuerdo de los pensamientos no es más que un ramo pequeño para nuestras ilusiones.
Creo en mi corazón, ramo de aromas que mi Señor como una fronda agita, perfumando de amor toda la vida y haciéndola bendita
Todo el aplauso del viento sobre la fronda de copa redonda y el ajedrez verde tablero donde los peones son del rey.
Tantas veces que juntaste fuego para mí, para mis huesos. Pero yo era leña verde.
¿Cómo voy a declarar por dioses a la leña y a las piedras?