Regala un pescado a un hombre y le darás alimento para un día, enseñale a pescar y lo alimentarás para el resto de su vida.
Instruirse; instruirse siempre. Este es el verdadero alimento del alma
El pasto es para las vacas
La más trivial de tus acciones es pasto para mí, como la miga es la felicidad de los gorriones.
Las mujeres siempre intrigan en secreto contra el alma superior de sus maridos; siempre quieren apartarles de su futuro con el cebo de un presente cómodo y libre de sufrimiento.
Con el cebo de la mentira se pesca una carpa de verdad.