La presunción de inocencia también rige para aquellos que no son Urdangarín ni Teddy Bautista
Como Antístenes, filósofo cínico, tuviese la capa rota y la anduviese enseñando a todos, díjole Sócrates: Por la hendidura de tu capa conozco tu vanidad. Quiso dar a entender que peor era aquella presunción que tenía enseñando su capa rota, que si trajera una vestidura más rica.
El que cae en pecado es un hombre; el que de ello se duele es un santo; el que se vanagloria es un diablo
Desprendeos del atavío de la vanagloria y quitaos la vestidura de la altivez.
El instinto es un consejero leal; en tanto que la pedantería es un aire mefítico que ahoga los buenos sentimientos
Lo que se llama erudición y lo que se llama estilo, generalmente no es más que pedantería y amaneramiento.
La modestia contribuye al progreso, y el engreimiento conduce al atraso.