Es evidente que el fenómeno staliniano, que ha sido una forma de totalitarismo, abundantemente utilizado por la propaganda capitalista, ha debilitado la fiabilidad democrática de los partidos comunistas entre una parte de la población de nuestros países.
Lo fácil es ser de derechas, dejarse llevar y no combatir el despotismo de determinadas costumbres que han discriminado a más de la mitad de la población del mundo durante siglos