Todo su empeño se concentraba ahora en camuflar su conflicto interior. Debía representar el papel de la anfitriona atenta; departir con todos los presentes; brillar como llama de alegría y gracia.
Estuve recientemente en un tour de Latinoamérica, y lo único que lamenté es no haber estudiado latín en la escuela con más dedicación, para poder conversar con esa gente.
Si los Demócratas deseaban conversar acerca de la reducción de impuestos de la clase media, ¿no podrían ellos haber nominado a alguien que no hubiera servido de perrillo faldero de mujeres ricas durante los últimos 30 años?
Escribo porque necesito sacar lo que me pincha el corazón, porque necesito dialogar conmigo mismo.
Cuando recibo a los políticos, algunos vienen bien, con buena intención y compartiendo la visión de la Doctrina Social de la Iglesia. Pero otros llegan solo para buscar lazos políticos. Mi respuesta siempre es la misma: la segunda obligación que tienen es dialogar entre ellos. La primera es el custodio de la soberanía de la Nación, de la Patria.
La cosa más fácil es hablar mal de los demás
Vivo sin máscaras. No escondo mi interés delante de una mujer. Un interés siempre condicionado desde una actitud generosa y evaluadora. Yo me expongo abiertamente al mencionar mi interés de forma explícita. Quiero hablar contigo para averiguar cuánto me puedes interesar porque esto (rasgo físico, actitud, discurso, contexto...) me atrae de ti