A la media noche continuaba aún la Vuelta a Francia (...) A la mañana siguiente, proseguía todavía la carrera. Y al mediodía. Y al caer la noche. Así durante largos meses, a través de incontables años, pues se cuenta hoy que, en ciertas noches de luna, al cabo de medio siglo de lo ocurrido, se ve aún cruzar el jardín solitario la sombra amarillo canario del esforzado ciclista.
Usted elige su decoración dependiendo del estado de ánimo... Si está deprimido, ponga un color amarillo y de repente usted será feliz.
Si puedo evitar que un corazón sufra, no viviré en vano; si puedo aliviar el dolor en una vida, o sanar una herida o ayudar a un petirrojo desmayado a encontrar su nido, no viviré en vano.
Una vez entré a mi cuarto una noche en un hotel, y la sábana estaba en el piso, y yo pensé que era un fantasma que se había desmayado así que lo patee