Y añadió que empezaba a tener esperanzas, e incluso más que esperanzas: la crisis de la infección había pasado y ésta, señaló, se iba. Y las cosas ocurrieron así. El registro de la semana siguiente, la última de septiembre, indicó una disminución de dos mil, por lo menos.
Mi vida profesional ha sido un registro constante de desilusiones, y muchas cosas que le parecen maravillosas a las personas del público, son lugares comunes de mi profesión.