Y es que incluso allí donde se tomó el poder de la noche a la mañana el proceso de transformación social es obligatoriamente un proceso lento.
Conviene subrayar que la crisis de la Iglesia como aparato ideológico capitalista, no significa obligatoriamente crisis de la fe cristiana. En ciertos casos puede suponer, por el contrario, una especie de florecimiento de esa fe.
La economía debe existir para el hombre, y el hombre no debe ser esclavo de la economía. Nada más opuesto al espíritu del cristianismo que esta ideología optimista, que admite que el más fuerte y el vencedor, desde el punto de vista económico, es forzosamente el mejor; que la riqueza es una recompensa concedida al hombre en gracia a sus virtudes.
Somos inquebrantables, dejarles bombardear, la OTAN será forzosamente vencida, estamos decididos a no cambiar nada en nuestro país a no ser por nuestra propia voluntad y no por la de sus aviones.
Cuando el alma alcanza la luz sin mezcla, entonces penetra en su nonada, tan lejos de su ser creado que no puede regresar de ninguna manera por fuerza propia a su ser creado. Y Dios, a causa de su ser increado, sostiene su nonada y la contiene en su ser. El alma se ha arriesgado a ser anonadada y no puede, por sí misma, retornar a sí misma...
..., en la sociedad burguesa, el Estado ha de ser por fuerza un Estado de clase.
Ciertas personas son malas únicamente por necesidad de hablar. Su palabra, conversación en los salones, en la antecámara, son como esas chimeneas que consumen pronto las leñas; no necesitan mucho combustible; y el combustible es el prójimo.
Porque cuando los hombres comparan el beneficio de la injusticia por ellos cometida con el daño que se derivará de la pena, por necesidad natural escogen lo que les parece mejor para ellos.
Compatriotas: vuestro honor, vuestra felicidad, reclaman imperiosamente vuestra más eficaz cooperación
Ningún hombre debe tener nada secreto para su mujer. indefectiblemente ella lo descubriría.
Soy indefectiblemente yo mismo y es en esto en lo que radica mi estar loco: estoy loco puesto que consisto.
El suicidio sólo debe mirarse como una debilidad del hombre, porque indudablemente es más fácil morir que soportar sin tregua una vida llena de amarguras.
El suicidio sólo debe mirarse como una debilidad del hombre, porque indudablemente es más fácil morir que soportar sin tregua una vida llena de amargura.
Un pueblo bien loteado y construido en serie, daría como resultado una impresión de calma, de orden, de limpieza, impondría fatalmente la disciplina a los habitantes.
Y no creáis que los zapatos en la vida en el campo de concentración, sean un factor sin importancia. La muerte empieza por los zapatos: se han convertido, para la mayoría de nosotros, en auténticos instrumentos de tortura que, después de las largas horas de marcha, ocasionan dolorosas heridas las cuales fatalmente se infectan.